Templo de Eros

Encuentro con el cuerpo y sus símbolos


Deja un comentario

Sexo, mentiras y poder – Héctor E. Schámis

garyhart-3010242

Un mundo sórdido de explotación

Era el favorito en la disputa interna del Partido Demócrata por la candidatura presidencial de 1988. Según los observadores sería el cómodo vencedor, pero solo hasta que en la primavera de 1987 la prensa comenzó a indagar sobre presuntos affaires. El candidato negó dichos alegatos, los que describió como estrategia sucia Republicana, y desafió a la prensa. “Síganme”, replicó.

Eso exactamente sucedió. La foto del candidato con su amante no tardó en llegar a las portadas de todos los medios, los tabloides tanto como los muy respetados periódicos. Se trata de Gary Hart, protagonista de un hecho histórico, un hito que marca el ingreso de la vida privada a la política. Hart retiró su candidatura a los pocos días. Sigue leyendo

Anuncios


Deja un comentario

El cuerpo: un territorio de goce – Oscar Zack

desnudo artistico 013

Si aceptamos que la actualidad es una época caracterizada por la caída del nombre del padre, por la caída de los ideales de antaño, debemos admitir que la sociedad y los sujetos que la habitamos hemos transitado y transitamos por un revoltoso proceso de modificaciones respecto a los lazos sociales, constituyéndonos como observadores y partícipes de los nuevos de gozar. Nuevos modos de gozar que afectan el uso distintivo que se hace del cuerpo. Si hay un rasgo, entre otros, que caracteriza el siglo XXI, es la universalización del derecho al goce, derecho inalienable que al afectar el uso que se hace del cuerpo, nos sitúa en un tiempo en el que se ponen de manifiesto nuevos paradigmas culturales. Sigue leyendo


Deja un comentario

La consulta: Un romance de nuestros tiempos – Rubén Monasterios

consultorio monaterios

Miranda se siente malhumorada, fastidiada; sin ver, hojea una de las revistas del montón puesto en una mesita; un sentimiento que podría identificarse como vergüenza ronda por sus neuronas sin hacerse plenamente consciente, y la hace sentir incómoda. Esto de cambiar de ginecólogo no le gusta para nada, pero ¡qué hacer, si el viejo se […]

Miranda se siente malhumorada, fastidiada; sin ver, hojea una de las revistas del montón puesto en una mesita; un sentimiento que podría identificarse como vergüenza ronda por sus neuronas sin hacerse plenamente consciente, y la hace sentir incómoda. Esto de cambiar de ginecólogo no le gusta para nada, pero ¡qué hacer, si el viejo se murió así, de pronto! Sigue leyendo


Deja un comentario

Historia de las orgías – Eve Gil

historia de las orgias

El título es de por sí insólito: Historia de las orgías (Ediciones B, 2004). Pero el título es lo menos sorprendente de este espléndido libro cuyo autor, Burgo Partridge, tenía 23 años al momento de escribirlo, en 1958, época que no se distinguió precisamente por su apertura en asuntos sexuales y lo cual sale a relucir en la autocensura de Burgo –“Lo que sigue al clímax de la ceremonia es demasiado abominable para describirlo”–. Sigue leyendo


Deja un comentario

La Paciencia: Hay una orgía en ese templo – José Antonio Parra

bouguereau - brujas yendo al sabbath

Una mirada a las prácticas de sexo grupal en la historia y sus representaciones en el arte y la cultura

A través de los tiempos, las orgías o situaciones de sexo grupal han tenido una doble motivación; por un lado han cumplido desde períodos atávicos un rol mágico religioso y por el otro un rol estrictamente hedonista, que es la forma bajo la cual se dan primordialmente en la actualidad, circunscritas a centros cuya finalidad es comercial, al igual que en el cine pornográfico. Sigue leyendo


Deja un comentario

Mofongo con churrasco – Pedro Mairal

greg gorman fotografias 6

 

Empiezo por el final. El momento de deshacer la valija, cuando desmantelo el viaje y lo repaso en pantallazos. Todo es un souvenir involuntario. La línea temporal quedó hecha una maraña, estrujada. Y ahora trato de estirarla de nuevo pero no se puede. La ropa sucia arrugada, los días felices hechos un bollo indiferenciable. La ropa que usé, la que no usé y llevé de paseo. El saco de escritor que quedó como en la foto forense de las prendas de la víctima: retorcido, con manchas de vino de honor, hilachas nuevas, pliegues eternos por permanecer siete horas prensado en el portaequipajes del avión, aureolas del trópico, un hombro con lápiz de labios de una efusiva saludadora (nada que explicar), una manga con tierra de la ventana de la combi, la otra con un botón faltante estallado en un manotazo de carcajada contra la mesa… Sigue leyendo