Templo de Eros

Encuentro con el cuerpo y sus símbolos

Los cuentos droláticos de Honoré de Balzac

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Hay dos razones que hacen que valga la pena conseguir éste libro: los 425 grabados que Doré hizo para la edición de 1855 y el hecho que el autor sea una de las pilingas más erectas de la literatura universal.

Hay dos razones para pensarlo antes de comprarlo: los 40 euros que cuesta en su versión íntegra y el hecho de que los cuentos sean bastante sosos y su lectura muy tortuosa:

Para muestra, cuenten las comas en el texto……..
Para ir al Concilio de Constanza el arzobispo de Burdeos había incluido en su séquito a un curita turenés bien apersonado, cuyos modales y discurso eran, cosa rara, exquisitos, tanto más cuanto que pasaba por ser hijo de la Soldée y del gobernador. 
El arzobispo de Tours se lo había entregado gustosamente a su cofrade cuando aquél estuvo de paso en la ciudad, por aquello de que los arzobispos, sabiendo cuán agudos son los pruritos teológicos, se hacen regalos entre ellos.

 Desde hace tiempo estaba buscando éste libro, más por curiosidad que por verdadero interés. En alguna ocasión yo había leido “La bella Imperia” y me interesaba saber a qué colección del autor pertenecía.

¿Qué es este libro? Como muchos escritores antes que él, Balzac quedó encantado con las colecciones de cuentos del tipo “El decamerón”. También como la mayoría de dichas colecciones, ésta quedó incompleta y sólo se editaron los primeros treinta cuentos en tres tomos entre el año 1832 y 1837, originalmente Balzac se había propuesto escribir cien cuentos en diez tomos.

Supuestamente inspirados en Gargantúa y Pantagruel, los cuentos droláticos tienen un aire arcaico y barroco, una lectura un tanto tortuosa, neologismos y extrañas acuñaciones de palabras. El tema es común a las colecciones del medioevo y la picaresca: prostitutas, cuernos, sacerdotes lascivos, etc. La picardía como un vehículo para la risa.

Incluso, la palabra “drolático” no existe en el español; su traducción nos recuerda aquello que causa risa y alegría, por lo que en el pasado se han editado en español como “Cuentos picarescos”, “Cuentos donosos” o “Cuentos libertinos”.

Algo que hizo de éstos cuentos de medio pelo una obra de arte, es que en 1855 hubo una edición en francés, en la cual se encomendó a Doré ilustrarlos. Por una razón que no entiendo, Doré da al impresor 425 bellas estampas barrocas para los tres tomos (como referencia, “Don Quijote” sólo cuenta con 370 estampas de Doré).

En los cuentos, es recurrente el tema: las mujeres como fuentes inagotables de deseo y como engañadoras del género masculino; los viejos que se casan con las jovencitas para hacerse cornudos y los sacerdotes siempre en busca de nuevos hoyos.

Hoy la editorial “Cabaret Voltaire” ha impreso de nuevo la edición de 1855, en una traducción directo del francés; de manera íntegra y con todos los grabados originales. Creo que desde el siglo antepasado no se editaban todos los cuentos en español. El problema es que 40 euros no es una ganga, por muy bellos que sean los gabados, creo que el texto que los acompaña no vale tanto.

Para bolsillos más eclécticos, esmirriados, escuchimizados, extriñidos o cualquier cosa con “e” que signifique  “Cabaret Voltaire mis huevos/ovarios”, hay una edición de 2008 de la argentina “Terramar ediciones” llamada “Cuentos libertinos”, considerablemente más económica, con algunos grabados integrados al texto en pequeño formato, en papel común y en su versión pinchurrienta. Esta edición trae al menos 15 de los cuentos originales y uno más que no estoy seguro si pertenece a ésta colección.

–¡Cabalga, cabalga mi cabalgador! Agárrate fuerte en la grupa de tu yegua, en sus crines, en su cuello y ¡cabalga, cabalga mi cabalgador!, ¡Cabálgalo todo!
Es así como vi a través de una especie de neblina las ciudades de la tierra, donde, por un don especial, divisé a cada uno apareado con un demonio hembra, retorciéndose, engendrando con gran conscupiscencia, gritando todos mil palabras de amor, exclamaciones de todo tipo, y agitándose, todos unidos y enclavijados. Entonces mi yegua, con cabeza de morisca, me mostró, volando siempre y galopando a través de las nubes, la tierra acoplada al sol, en una conjunción de donde salía un germen de estrellas; y allí cada mundo hembra hacía el amor con un mundo macho. Así, en lugar de decir palabras como las criaturas, los mundos sudaban de tanto jadear nuestras tormentas, lanzaban rayos y gritaban truenos. Después, todavía subiendo, vi por encima de los mundos a la naturaleza engendradora de todas las cosas, acoplada con el príncipe del movimiento. Entonces, para burlarse, el súcubo me introdujo en el corazón de aquel horrible y perpetuo montar, donde me perdí como un grano de arena en el mar. Y allí continuaba diciéndome mi blanca yegua “¡Cabalga, cabalga mi buen cabalgador, cabalga!, ¡Cabálgalo todo!

Como curiosidad, es un libro interesante, aunque con lo que lei me basta, los cuentos no son lo máximo.

Cuentos libertinos
Honoré de Balzac
Terramar Ediciones
2008, Argentina
ISBN: 9789876170284
256 págs.

Cuentos droláticos

Honoré de Balzac Cabaret Voltaire2011ISBN 9788493764371 672 págs.

Si quieren ver el libro en su versión en Francés, aquí les va….pueden navegar por las bellas imágenes.

Les contes drolatiques colligez ez abbayes de

http://literotismos.blogspot.com/2011_05_01_archive.html?zx=55520df031f00f91

Cuentos droláticos – Honoré de Balzac

 
Título: Cuentos droláticos

Autor: Honoré de Balzac
Páginas: 634
Editorial: Cabaret Voltaire
Precio: 39,95 euros 
Año de Edición: 2011

La palabra drolático es un galicismo (drolatique) que significa chistoso, pero con un punto de grotesco, excesivo, fantasioso, carnavalesco y esta definición se ajusta perfectamente a esta jugosa colección de relatos del genial Balzac.
Fueron publicados originalmente en tres series, en los años 1831, 1833 y 1837, en los años en los que el genio de Tours estaba escribiendo su obra magna, «La comedia humana», como contrapunto humorístico y disparatado al realismo notarial de ésta. La primera intención del autor fué que llegasen a 100, pero se quedó en 42 cuentos, aún así constituyen una serie deliciosa y amplia, casi interminable, que impresiona por la exuberancia y  la fantasía puestas en ellos.
Son relatos divertidos, excesivos, extravagantes y atrevidos, escritos siguiendo la estela del gran Rabelais y dedicados a contar mil y una aventuras inventadas de personajes históricos reales, obispos, alcaldes, nobles, militares y otras personalidades públicas, entregadas al buen comer, beber sin medida, buen folgar, buen vivir, poner cuernos bien puestos y llevarlos mejor. Es difícil quedarse con sólo un cuento, pero quizás mi favorito sea «El súcubo», una maravilla.
Una colección de textos burlesque, con la que Balzac intentaba divertirse escribiendo, ya que sus catorce horas diarias de trabajo no le dejaban tiempo para divertirse leyendo. Hay personajes que entran y salen de varios cuentos, y que tambien aparecen en «La comedia humana». En fin, un desmadre, divertido y bizarro (perdón por el anglicismo) que gana mucho con las espéndidas ilustraciones de Gustavo Doré, que captó perfectamente el espíritu de estos cuentos.
Un libro genial, barroco, rebuscado y divertido, que sorprende por su originalidad y por el increíble torrente de creatividad que encierra. Un libro único que era muy difícil de encontrar hasta esta maravillosa edición profusamente ilustrada. Hace poco cené demasiado, soñé con las historias e imágenes de esta obra y os aseguro que fué alucinante.
Ilustración de Gustavo Doré
 
Honoré de Balzac (Tours, 1799-1850), maestro del realismo, novelista de talento y trabajador infetigable, escribió frenéticamente más de 90 obras consumiendo ingentes cantidades de café, en un intento de levantar un retrato completo de la sociedad de su tiempo, para, según sus propias palabras, «hacerle la competencia al registro civil». 

A pesar de esa actividad frenética, tuvo tiempo de llevar una vida social muy activa, ser un gran viajero, vivir apasionados romances, tener un buen número de amantes, ser un símbolo sexual, meterse en política, ser editor durante algún tiempo, hacer unos cuantos experimentos financieros, todos desastrosos, torear a sus acreedores y arruinarse varias veces. Parece mentira que le diese tiempo a hacer tantas cosas en tan solo 51 años de vida. 

Honoré de Balzac

Publicado por Antonio F. Rodríguez.

DESCARGAR PRESENTACIÓN DEL LIBRO CUENTOS DROLÁTICOS DE HONORÉ DE BALZAC:
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Autor: giovaretino

Antropología y Sociología han sido mis campos profesionales y el saber que ha ocupado una buena parte de mi vida. Este blog está dedicado al cuerpo y sus símbolos.

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