Templo de Eros

Encuentro con el cuerpo y sus símbolos

En torno a la Venus Calipigia – Viviana Cecilia Atencio

Deja un comentario

Kallipygia

“La estatua de Venus Calipigia, la de las hermosas nalgas, se miraba el trasero mientras se desvestía o vestía, nunca lo supe bien del todo. Pero lo que más me gustaba de ella era que había sido un regalo de mi abuelo Celso a mi madre en el día de su boda. Mi madre me contó que aquel día, en brazos de su padre (como es la costumbre en nuestra ciudad), al atravesar el atrio mi abuelo no la entregó rápidamente a su flamante esposo –mi padre, el médico Musa– sino que, casi corriendo, se acercó hacia el patio iluminado por antorchas y le susurró al oído:;

— ¡Que Venus te sea propicia, a ti, mi pequeña, digna hija de Venus!

Cuando mi madre, apartando su velo color azafrán con una mano y sosteniendo su corona de verbenas de flores blancas con la otra, miró por encima de su hombro izquierdo, vio una Venus que, con gesto descarado en su inocencia, se miraba las nalgas desnudas. Su risa espontánea contagió a mi abuelo, y mi padre salió también al patio sumándose a las risas. Cuando por fin se detuvieron mi padre preguntó.

— ¿No os estaréis riendo de mí verdad?

Y los tres volvieron a reír.

El abuelo Celso decía haber traído la estatua de Siracusa en donde estaba su templo original. Pero mi madre nunca le creyó, aunque le encantase la estatua. Tal vez tuviera razón, pues a lo largo de mi vida he visto en nuestra ciudad otras tantas estatuas romanas de esta Venus, muy similares a la que tenemos en nuestro jardín… Cuando hace algunos años, pude visitar el templo de origen griego de la diosa en la ciudad siciliana observé, por ejemplo, que la Afrodita Calipigia, no era de mármol sino de bronce, aunque la similitud en los rasgos era extraordinaria, al igual que el gesto de la versión romana: sostener la túnica para mirarse o exhibir las nalgas.

El origen del culto de esta Afrodita de las Bellas Nalgas (no sé si sabréis que en griego “kalos” significa bello y “piges”nalgas) es controvertido. A mi me gusta aquel corrillo popular según el cual el templo fue erigido por dos acaudaladas hermanas de dotadas nalgas. Cuentan las antiguas que las dos hijas de un granjero relativamente próspero, bellas, alegres y de agudo ingenio, apostaron un atardecer de estío siciliano por la belleza de sus traseros, a ver cuál de los dos era merecedor del primer premio.

—Salgamos y enseñemos nuestras retaguardias al primer muchacho guapo que pase por el camino, dijo Aspasia, la más joven.

—Pero tú le hablas primero, aclaró Helena, la mayor.

— ¡Y tú le enseñas primero las nalgas!, contestó Aspasia.

— ¡Hecho!

Las muchachas vivían en las afueras de la ciudad, por lo cual debieron esperar mucho tiempo hasta dar con el juez apropiado. Dejaron pasar a un par de transeúntes: al primero porque era demasiado viejo, al segundo porque era demasiado feo. Por fin apareció por la cuesta del camino un hombre joven, de anchos hombros y túnica cuidada. En el preciso momento en que llegó hasta donde ellas estaban y las vio, Helena se levantó la túnica y sonriendo se miró las nalgas. Pero él no vio sólo sus nalgas, sino a toda ella: vio su gesto descarado, su mirada divertida y sin lascivia, el mohín de su boca, el verde en sus ojos iluminados por la puesta de sol asomarse bajo oscuras pestañas, la piel dorada dibujar sus piernas, las manos sosteniendo la túnica…

Así es que cuando Aspasia le contó sobre la apuesta y a su vez le enseñó las propias nalgas, él ya no podía pensar más que en el culo de Helena. Por supuesto que votó a favor de ésta. De hecho se enamoró de ella (con sus nalgas incluidas).Tanto que cuando volvió a la ciudad le contó a su hermano menor lo que había sucedido. El hermano menor, muerto de curiosidad, fue a las afueras de la ciudad tan pronto como pudo para ver a las muchachas, y se enamoró de la hermana pequeña, incluso mucho antes de tener la suerte de ver su trasero desnudo. Así fue que cuando el padre de los muchachos, un caballero acaudalado, intentó hacer que sus hijos se casaran con mujeres de su posición, no pudo persuadirlos. Por fin trajo a las hermanas desde el campo, con el permiso de su padre, y las casó con sus hijos.

Cuando Helena y Apasia se casaron decidieron construir un templo en honor a Afrodita y llamaron a la imagen de la diosa Afrodita Calipigia, tal vez porque creyeron que una intervención de la divina fue lo las llevó a mostrarse y encontrar así el amor.

Lo cierto es que cuando mi abuelo entregó mi madre a mi padre lo hizo con una advertencia casi religiosa:

—Aunque parezca mortal, ésta que te entrego es una diosa…

Por lo que sucedió después coincidiréis conmigo que mi padre lo entendió justo al revés.

Por Viviana Cecilia Atencio 

*Extraído de las memorias “Romanas” de Antonio Musa Caliópila (44 a.C – 40 d.C) 

http://cuadernodecaliopila.blogspot.com/2009/07/en-torno-la-venus-calipigia.html

 

venus calypigia

Afrodita o Venus Calipigia

CALIPIGIA ”Que tiene hermosas nalgas.”

”En las calles de Río de Janeiro, que no sólo en sus playas, tropieza uno a cada paso con esplendorosas mujeres, blancas, mulatas o negras casi completamente desnudas, que muestran unas nalgas gloriosas, redondas y firmes como estatuas griegas. La tanga, el pequeño taparrabos que pasa entre ellas, no llega a esconderlas y sus orgullosas propietarias -las calipigias mujeres brasileñas-las lucen como el tesoro que efectivamente son.”

Calipigio, palabra que inexplicablemente no figura en los diccionarios más comunes de español, proviene del griego kalipygos voz usada para designar la famosa estatua de Afrodita conocida como la VENUS CALIPIGIA, atesorada en el Museo Real de Nápoles. Se trata de una copia romana de una escultura griega encontrada, se dice, en la domus áurea de Nerón, que luego pasó al Palacio Farnese, de ahí al rey de Nápoles y, de él, a su localización actual. La voz griega está formada por kallos (bello, como en caligrafía) y pyge, nalgas. La antigua Grecia conoció los certámenes de belleza, es sabido que se celebraban las fiestas calipigias en honor a Afrodita, la celebración consistía en un certamen de belleza en la que las mujeres exponían sus nalgas para ser juzgadas, de ahí el término “calipigia”, la de hermosas nalgas.

Arte clásico y erotismo

La diosa

Durante la época arcaica en Grecia, conviviendo con el tipo de muchacho desnudo, la imagen femenina es la kore, la agradable muchacha de hermoso vestido bordado y amable gesto. Ellos son presencias genéricas, erguidos en su rigidez miran lejos, más allá de nosotros, ajenos a la presencia del espectador. Ellas son bonitas jóvenes que nos presentan una ofrenda mientras se recogen con gracia el extremo del vestido. Ellos son la esencia inmutable de su género; ellas aparentan una narración, introducen el espacio y el tiempo. ¿Qué y por qué llevan algo en la mano extendida? Hombres desnudos, mujeres vestidas, éste fue el paisaje público en los santuarios y necrópolis de todas las ciudades griegas durante más de dos siglos. El desnudo de ellos es propio del género «natural» masculino, mientras que las mujeres son un artificio, como Pandora, la primera hembra humana, la madre de la estirpe de las mujeres, que se construyó como una estatua de barro a la que los dioses dotaron de vida. El varón real es un hombre desnudo, la mujer real es una construcción artificial. Así pues, mientras el cuerpo desnudo del varón se había convertido en algo cotidianamente ofrecido a la vista, el cuerpo desnudo de la mujer conserva toda la fuerza de lo oculto, de la prohibición. El desnudo femenino tarda mucho en aparecer en el arte griego. El primer cuerpo femenino que se esculpió fue hecho en mármol por Praxíteles en el siglo IV a. C.[8].

 Es el primer desnudo público. Antes, de forma puntual, los pintores de vasos habían dibujado en ocasiones cuerpos desnudos de mujeres, pero eran siempre figuras justificadas por la acción narrada -como mujeres que van a ser violadas- o por su estatus social, prostitutas o heteras. Estos cuerpos femeninos se dibujaban a semejanza de los masculinos. En la escena erótica del medallón de una copa de figuras rojas[9], un hombre abraza y copula con una mujer desde atrás, de tal manera que el pintor ha tenido que dibujar el cuerpo femenino completo y de frente. Ausencia de caderas, pliegue inguinal, abdominales… ¡es el cuerpo de un muchacho! El artista sólo ha sentido la necesidad de dibujar un pecho (por exigencias del guión), y del otro se ha olvidado. El cuerpo de la mujer, en las representaciones griegas del siglo VI y primera mitad del V a. C., es concebido como el de un hombre, pero incompleto. La mujer es l’homme manqué.

 En la segunda mitad del siglo V a. C., los artistas comenzaron a explorar por primera vez la sensualidad del cuerpo femenino. Una de las primeras figuras fue la Afrodita del frontón principal del Partenón[10]

El cuerpo de la diosa del amor no se muestra, se sugiere, con el vestido tan pegado a la piel que nos deja adivinar el contorno de la figura indolente, abandonada, un cuerpo femenino que se ofrece por primera vez a la mirada erótica masculina. Más tarde, hacia finales del siglo V a. C., el arte sigue desarrollando este nuevo aspecto del cuerpo de la mujer, por ejemplo en la Nike que se ata la sandalia en el parapeto del pequeño templo de la Atenea Nike de la Acrópolis de Atenas, o las mujeres de sugerentes cuerpos envueltas en vestidos vaporosos llenos de pliegues elegantes y caligráficos propios de los dibujos de los vasos del pintor de Meidías, inspirados sin duda en la gran pintura desaparecida de Zeuxis o Parrasio. El primer desnudo de mujer del arte griego es muy distinto. El cuerpo que moldea Praxíteles se reinventa con nuevos parámetros; es una imagen pública que ha de ser además asumida como religiosa por una colectividad. Tal vez, tras un breve análisis, podamos llegar a entender un poco la desmedida reacción que produjo esta escultura, el primer desnudo artístico de mujer hecho en la historia, la Afrodita de Cnido, una auténtica atracción turística en época helenística y la estatua que más éxito tuvo de toda la Antigüedad.

 El artista representó a la diosa del amor, Afrodita, en una imagen de culto. Es muy conocido el relato de Plinio de las dos Afroditas esculpidas por Praxíteles, la velada y la desnuda. Sólo cuando los habitantes de Cos rechazaron esta última, la estatua desnuda llega a Cnido, algo que, sin duda, hubiera sido difícil en otras ciudades mucho más conservadoras como Atenas. Pero el escultor, ante tanta innovación, tenía que buscar una excusa a su desnudo, y ésta fue el baño. La diosa ha sido sorprendida (antes o después de lavarse) y se tapa con las manos el sexo —aunque no mucho-, y al mismo tiempo mira al espectador y sonríe: El templete donde estaba colocada estaba abierto por todas partes para que pudiera verse desde cualquier ángulo la efigie de la diosa, esculpida, según se creía, con el favor de ella misma. La admiración que producía no disminuía desde ningún punto. Dicen que uno, que se había enamorado de ella, se escondió durante la noche y la abrazó fuertemente y la mancha dejada sobre ella fue el indicio de su pasión.

El recinto era una thólos, un edificio circular. La imagen de la mujer se encierra en un ambiente íntimo y umbrío, en un círculo que se puede relacionar con el hogar, con el oikos, y en una acción íntima, la del baño. Todo nos lleva al ámbito de lo femenino, a las habitaciones «llenas de sombra» de las mujeres. ¡Qué distinto de las imágenes de los cuerpos desnudos de los varones expuestos a la luz pública desde hace más de dos siglos! El peligro de esta imagen es que la obra de Praxíteles era tan convincente que la diosa del amor podía provocarlo. En las nalgas de mármol quedaron las huellas del encuentro amoroso del joven que cita Plinio, el cual, a la mañana siguiente, se quitó la vida arrojándose al mar.

Editors’ Picks

https://es.scribd.com/doc/6508271/Afrodita-o-Venus-Calipigia

Anuncios

Autor: giovaretino

Antropología y Sociología han sido mis campos profesionales y el saber que ha ocupado una buena parte de mi vida. Este blog está dedicado al cuerpo y sus símbolos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s