Templo de Eros

Encuentro con el cuerpo y sus símbolos

La belleza del cuerpo femenino. Las mujeres negras y la poesía.

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mujeres negras 01

Alheña y azúmbar (Fragmento)

Jaime Jaramillo Escobar

Sigamos: mi negra se emperejila, se emperespeja, se aliña,
con alhucema y albahaca, con cidrón y toronjil,
con lavanda, con canela, con loción y con anís.
Mi negra tiene un meneo que no cabe por la calle,
mueve el tacón y la punta del zapato y ese baile
derrama tantas fragancias que no caben en el aire.
Mi negra es alta y esbelta, muy lucida y bien plantada,
su cuello es tan largo que anda su cabeza por el aire.
El donaire de mi negra no cabe en ninguna parte.
Mi negra tiene ojos blancos, dientes blancos, calzones blancos,
calzones en diminutivo, calzoncitos, prendas íntimas…
Yo no sé qué tienen de íntimas si las anda mostrando por todos lados.
Cuando mi negra se desnuda queda completamente desnuda,
no como las blancas que aunque se desnuden siempre tienen algo que las cubre, aunque sea un concepto. Mi negra no tiene conceptos, ella nació y se crió desnuda, y por lo tanto no se puede vestir completamente porque mientras más se viste más desnuda queda.
Mi negra se aceita el codo, se pule el pelo, acicala,
se emperimbomba, se tiñe, se sahúma, se apercala,
se va de rumba y regresa cuando está la noche alta.
Yo no sufro por mi negra. ¡Cómo me alegra mirarla!
Mi negra camina en versos de cuatro o cinco tonadas,
su habla es un canto largo, con las palabras cortadas.
Mi negra es dulce por fuera. Por dentro yo no sé nada.
Por dentro mi negra tiene alguna cosa guardada.

Jaime Jaramillo Escobar (Pueblorrico, 25 de mayo de 1932) es un poeta colombiano. Cofundador con Gonzalo Arango y otros escritores del nadaísmo, movimiento de índole contestataria que cambió la percepción de la literatura y el arte colombianos a mediados de los años 60. Su propia obra se caracteriza por la ironía, el sarcasmo, los juegos paródicos del lenguaje popular, la irreverencia y el tono sentencioso con el que satiriza la sociedad y sus instituciones.

mujeres negras 02

A LA MUJER NEGRA
de Léopold Sédar Senghor

¡Mujer desnuda, mujer negra
Vestida de tu color que es vida,
de tu forma que es belleza!
He crecido a tu sombra;
la suavidad de tus manos vendaba mis ojos.
Y en pleno verano y en pleno mediodía,
te descubro.
Tierra prometida desde la alta cima de un puerto calcinado,
tu belleza me fulmina en pleno corazón,
como el relámpago del águila.
Mujer desnuda, mujer oscura,
fruto maduro de carne tersa,
sombrío éxtasis del vino negro,
boca que haces lírica mi boca,
sabana de horizontes puros,
sabana estremecida
bajo caricias ardientes del viento del Este.
Tamtan esculpido, tamtan terso
que ruges bajo los dedos del vencedor.
Tu voz grave de contralto
es el canto espiritual de la Amada.

Léopold Sédar Senghor (1906-2001) Poeta senegalés que llegó a la Jefatura del Estado de Senegal, catedrático de gramática, fue ensayista, político y miembro de la Academia francesa.

 

Miguel Angel: El Paraíso

Adán y Eva

Jorge Sabines

1
Estábamos en el paraíso. En el paraíso no ocurre nunca nada. No nos conocíamos. Eva, levántate. -Tengo amor, sueño, hambre. ¿Amaneció? -Es de día, pero aún hay estrellas. El sol viene de lejos hacia nosotros y empiezan a galopar los árboles. Escucha. -Yo quiero morder tu quijada. Ven. Estoy desnuda, macerada, y huelo a ti. Adán fue hacia ella y la tomó. Y parecía que los dos se habían metido en un río muy ancho, y que jugaban con el agua hasta el cuello, y reían, mientras pequeños peces equivocados les mordían las piernas.

2
-¿Has visto cómo crecen las plantas? Al lugar en que cae la semilla acude el agua: es el agua la que germina, sube al sol. Por el tronco, por las ramas, el agua asciende al aire, como cuando te quedas viendo el cielo de¡ medio- día y tus ¿Ojos empiezan a evaporarse. Las plantas crecen de un día a otro. Es la tierra la que crece; se hace blanda, verde, flexible. El terrón enmohecido, la costra de los vicios árboles, se desprende, regresa. ¿Lo has visto? Las plantas caminan en el tiempo, no de un lugar a otro: de una hora a otra hora. Esto puedes sentirlo cuando te extiendes sobre la tierra, boca arriba, y tu pelo penetra como un manojo de raíces, y toda tú eres un tronco caído. -Yo quiero sembrar una semilla en el río, a ver si crece un árbol flotante para treparme a jugar. En su follaje se enredarían los peces, y sería un árbol de agua que iría a todas partes sin caerse nunca.

3
La noche que fue ayer fue de la magia. En la noche hay tambores, y los animales duermen con el olfato abierto como un ojo. No hay nadie en el, aire. Las hojas y las plumas se reúnen en las ramas, en el suelo, y alguien las mueve a veces, y callan. Trapos negros, voces negras, espesos y negros silencios, flotan, se arrastran, y la tierra se pone su rostro negro y hace gestos a las estrellas. Cuando pasa el miedo junto a ellos, los corazones golpean fuerte, fuerte, y los ojos advierten que las cosas se mueven eternamente en su mismo lugar. Nadie puede dar un paso en la noche. El que entra con los ojos abiertos en la espesura de la noche, se pierde, es asaltado por la sombra, y nunca se sabrá nada de él, como de aquellos que el mar ha recogido. -Eva, le dijo Adán, despacio, no nos separemos.

4
-Ayer estuve observando a los animales y me puse a pensar en ti. Las hembras son más tersas, más suaves y más dañinas. Antes de entregarse maltratan al macho, o huyen, se defienden ¿Por qué? Te he visto a ti también, como las palomas, enardeciéndote cuando yo estoy tranquilo. ¿Es que tu sangre y la mía se encienden a diferentes horas? Ahora que estás dormida debías responderme. Tu respiración es tranquila y tienes el rostro desatado y los labios abiertos. Podrías decirlo todo sin aflicción, sin risas. ¿Es que somos distintos? ¿No te hicieron, pues, de mi costado, no me dueles? Cuando estoy en ti, cuando me hago pequeño y me abrazas y me envuelves y te cierras como la flor con el insecto, sé algo, sabemos algo. La hembra es siempre más grande, de algún modo. Nosotros nos salvamos de la muerte. ¿Por qué? Todas las noches nos salvamos. Quedamos juntos, en nuestros brazos, y yo empiezo a crecer como el día. Algo he de andar buscando en ti, algo mío que tú eres y que no has de darme nunca.

Jaime Sabines Gutiérrez fue un poeta y político mexicano, considerado como uno de los grandes poetas mexicanos del siglo XX. Wikipedia

mujeres negras 04

MULATA…

Nicolás Guillén
Ya yo me enteré, mulata,

mulata, ya sé que dise

que yo tengo la narise

como nudo de cobbata.
Y fíjate bien que tú

no ere tan adelantá,

poqque tu boca é bien grande,

y tu pasa, colorá.
Tanto tren

con tu cueppo,

tanto tren;

tanto tren

con tu boca,

tanto tren;

tanto tren

con tu sojo,

tanto tren.
Si tú supiera, mulata,

la veddá;

¡que yo con mi negra tengo,

y no te quiero pa na!

Nicolás Guillén, 1930

Secuestro de la mujer de Antonio

por Nicolás Guillén

Te voy a beber de un trago,
como una copa de ron;
te voy a echar en la copa
de un son,
prieta, quemada en ti misma,
cintura de mi canción.

Záfate tu chal de espumas
para que torees la rumba;
y si Antonio se disgusta
que se corra por ahí:
¡la mujer de Antonio tiene
que bailar aquí!

Desamárrate, Gabriela.
Muerde
la cáscara verde,
pero no apagues la vela;
tranca
la pájara blanca,
y vengan de dos en dos,
¡que el bongó
se calentó!

De aquí no te irás, mulata,
ni al mercado ni a tu casa;
aquí molerán tus ancas
la zafra de tu sudor:
repique, pique, repique,
repique, repique, pique,
pique, repique, repique,
¡po!

Semillas las de tus ojos
darán sus frutos espesos;
y si viene Antonio luego
que ni en jarana pregunte
cómo es que tú estás aquí…
Mulata, mora, morena,
que ni el más toro se mueva,
porque el que más toro sea
saldrá caminando así;
todo el que no esté conforme,
saldrá caminando así…

Repique, repique, pique,
repique, repique, po;
Prieta, quemada en ti misma,
cintura de mi canción…

 

Ay, negra si tú supiera!

Ay, negra si tú supiera!

Anoche te bi pasá

y no quise que me viera.

A é tú le hará como a mí,

que cuando no tuve plata

te corrite de bachata

sin acoddadte de mí.

(Guillén, Obra 92

 

CURUJEY

CURUJEY yo quiero un nobio dotó

de lo que curan, pa sabé,

po qué me duele la sintura.

Si é abogado que no me faje,

poqque yo no quiero cuento:

ay, mamá, ya tuve uno

y me salió mueto!

Yo quiero un nobio dotó,

curujey, curujey;

pa bé si el nobio me cura,

curujey, curujey;

lo que tengo en la sintura!

(Guillén, Obra 393-94)

Nicolás Cristóbal Guillén Batista (Camagüey, 10 de julio de 1902La Habana, 16 de julio de 1989) fue unpoeta, periodista y activista político cubano.

Guillén reivindica la cultura negra dentro de los procesos de mestizaje y transculturación, en lo que denominó el «color cubano», ni negro ni blanco: mestizo, rasgo distintivo de toda Latinoamérica.1 Se le conoce como el poeta del son, ritmo y baile típico de Cuba. Falleció en 1989 en La Habana, siendo considerado el poeta nacional cubano

mujeres negras 05

La negra Dominga

Rubén Darío

 

¿Conocéis a la negra Dominga?

es retoño de cafre y mandinga,

es flor de ébano henchida de sol.

Ama el ocre y el rojo y el verde,

y en su boca, que besa y que muerde,

tiene el ansia del beso español.

Serpentina, fogosa y violenta,

con caricias de miel y pimienta

vibra y muestra su loca pasión:

fuegos tiene que Venus alaba

y envidiara la reina de Saba

para el lecho del rey Salomón.

Vencedora. Magnífica y fiera,

con halagos de gata y pantera

tiende al blanco su brazo febril,

y en su boca, do el beso está loco,

muestra dientes de carne de coco

con reflejos de lácteo marfil. (8)

Félix Rubén García Sarmiento, conocido como Rubén Darío (Metapa, hoy Ciudad Darío, Matagalpa, 18 de enerode 1867León, 6 de febrero de 1916), fue un poeta, periodista y diplomático nicaragüense, máximo representante del modernismo literario en lengua española. Es, posiblemente, el poeta que ha tenido una mayor y más duradera influencia en la poesía del siglo XX en el ámbito hispánico. Es llamado príncipe de las letras castellanas.

mujeres negras 06

Mulata

Creto Gangá

(fragmento del poema Mulata, 1847)

Es un compuesto de todo,

es entre hereje y cristiana,

es como su misma piel,

entre negra y entre blanca;

es lo mismo que la trucha

que fluctúa entre dos aguas;

pulga que quieta atormenta,

y pacifica si salta;

pimiento que visto, gusta,

y que comido da rabia;

licor que olido conforta,

y que bebido emborracha;

cantárida que da vida

unas veces, y otras mata.

Pero como hemos de verla

no es en estado de esclava,

sino cuando libremente

y por sus respetos anda.

esa, en fin, a quien parece

muy poca toda la acera

por donde pasa, y con cuyos

contoneos de caderas

hace agitar por do marcha

cortinas, toldos y muestras.

Bartolomé José Crespo Borbón, Creto Gangá (1811-1871). Escritor costumbrista y dramaturgo. Importante figura de los antecedentes del teatro bufo cubano y creador del único personaje escritor bozal en las letras cubanas.

mujeres negras 07

TRÓPICO SUELTO
(Poema en cinco acentos)

Manuel del Cabral

1

A ratos,
machacas rumbas con tus zapatos,
y tu cadera,
que padece una vieja borrachera,
y tu aliento
que a veces quema hasta el fular del viento,
saben a la locura de tu barro mezclado
de mula tropical, de sol quemado.

Mulata que te hicieron de la noche y del día,
en el café con leche
bebo tu carne de fantasía.
Tabaco para hacerlo picadura
con el cuchillo de la dentadura:
tu talle
que le roba los ojos a la calle.

Sobre las marejadas de la hamaca
meces tu carcajada de maraca:
como si de repente fabricaras la aurora
en tu carne de cuero de tambora,
de tambora, que a veces, roncos ruidos arrancas
para las tempestades de tus ancas.

Alma de raspadura y piel de ají,
quema y endulza tu mordedura.

Voy a decir que te metiste en mí
como si fueras una calentura.

2

No.

Hoy no sueño, no sueño, aquí está el sueño
en pequeños ciclones de gargantas;
encerrada la tierra en amuletos;
el trueno detenido en los tambores.

Buscando el cielo oculto de su culto
sube Haití por los pies hasta su grito.
Aquí está el sueño, se me pone grande
un mapa que me ronca y que me asalta;
aquí esta Haití metido en unos dientes,
aquí está Haití que se derrite en ritos,
aquí está, retorcido, de repente,
con golpes de mar seco y de azabache
Haití tiembla en un vientre.

Hoy no sueño, no sueño, aquí está el sueño
sudoroso y espeso, aquí esta el sueño
desnudo y pegajoso y poco ausente,
sueño de objeto oscuro y caso rojo.

Aquí está Haití metido en una hembra:
en una llama negra.

3

El tambor, a ratos,
va poniendo furiosos tus zapatos.
Ya con su limpia agilidad de fiera
trepa el son y trabaja en tu cadera.

La terca tempestad de la tambora
sopla la ola de tu vientre ahora.
Y tu taco toca, y tu taco así,
riega por el aire tu caliente Haití.

Reventó la selva, desde tu cintura
hasta el paraíso de tu mordedura.

Tu canción de curvas canta más que tú:
sabe los secretos que te dio el vudú.
Negra que sin ropa, tienes lo de aquel
que siendo secreto se quedó en tu piel.

Tiro mis ojos en tus pezones
cuando tu vientre derrite sones.
Trópico que bailas -deja que te siga
el terremoto de tu barriga,
terremoto alegre que sudando ron
con su voz callada canta más que el son-.

Negra desatada -deja a tu cintura
que se derrita con su calentura -.
Que ya van saliendo del ronco bongó
abuelos remotos del Papá-bocó
Abuelos que tienen en rumba enredados
tus supersticiosos pies huracanados.

Trópico furioso y alegre a la vez,
desde que tu rabia se bajó a los pies.

Ya te vas quedando vestida de viento.

Manuel Antonio Cabral Tavárez, conocido como Manuel del Cabral, fue un escritor, poeta y narrador dominicano. Wikipedia

http://www.los-poetas.com/n/cabral1.htm

DESCARGAR NOVELA EROTICA SOBRE LA MUJER NEGRA AFRICANA:

Mujer desnuda, mujer negra – Calixthe Beyala

RESEÑA DE LA NOVELA:

Irène, nacida en una familia de escasos medios, por no decir nulos, se dedica a robar en lo mercados de su barrio, New Post, en la ciudad camerunesa de Douala. Un día, sin embargo, roba un bolso en la casa de un extraño matrimonio, formado por Ousmane y su sensual esposa, Fatou, que la acogen temporalmente. El erotismo de Irène, unas veces extremadamente vital, otras destructivo —y aun autodestructivo—, y las peculiaridades circunstancias en que vive la pareja, lanzarán a los tres a unos juegos sexuales que pueden culminar en cualquier exceso, siempre condimentados con el carácter profundamente libertino de Irène. Mujer desnuda, mujer negra es un viaje al erotismo actual africano, un mundo en el que el sexo aflora cotidianamente con toda naturalidad, pero que no tolera que se viva a tumba abierta. De ahí que, en esta novela, no haya «sostenes de encaje, ni medias de rejilla, ni braguitas de seda carísimas, ni perfumes de rosa o gardenia, y menos aún esas poses rituales de mujer fatal sacadas del cine o la televisión», porque Irène, la joven protagonista, se propone «escarbar en las entrañas de la tierra, sondear en lo más profundo de los abismos, donde el ser se desintegra, muere y resucita sin guardar nunca el menor recuerdo».

RESEÑA SOBRE LA AUTORA:

Calixthe Beyala: “En África se considera que una mujer es bella a partir de los 45 años”

Calixthe conferencia2

El paso del tiempo y la edad, considerada en Occidente como una degradación y una derrota, es uno de los temas que Calixthe Beyala aborda en sus últimas obras literarias. Un proceso de envejecimiento vivido de forma muy diferente en el reflejo de los escaparates europeos o en el polvo, el calor, el desgarro de la presencia de la vida y la muerte de África.

Nacida en Camerún, con un tono ronco lleno de matices, Calixthe transmite fuerza. Y brillo. Tanto presidiendo una mesa dentro una camisa roja mientras pronuncia “mujer africana, soy”, como cuando antes de maquillarse fuma y revuelve una taza de té buscando inspiración. Toda potencia del cruce de identidades: desde sus raíces al reconocimiento y aceptación de su “parte Europea”.

Beyala está considerada como una de las principales escritoras africanas francófonas y como tal ejerce una marcada influencia. “Escribo en francés, pero ni la estructura, ni la sonoridad son realmente francesas. Hay una clara influencia de la tradición oral africana. En mis obras hay mucho ruido, alboroto, sabores, colores y olores”. Un lenguaje que incorpora algunos términos de las lenguas vernáculas de su tierra, más de 350, enriqueciéndose así. “De la misma manera que el castellano se vuelve más rico con el contacto con la literatura de América Latina”.

Tiempo

Beyala que habitualmente reside en París cree que es injusta la presión que sufren las mujeres con el paso del tiempo. Cuando “estamos en nuestro apogeo y podemos dar lo mejor de nosotras mismas, tanto en el terreno personal como profesional, se nos quiere convertir en invisibles”. En África, afirma, sucede “todo lo contrario, mientras eres joven nadie te tiene demasiado en cuenta. Es a partir de los 45 o los 50 años cuando se considera que una mujer es realmente bella porque el tiempo ha hecho su obra”.

Así la belleza adquiere el poso de la sabiduría, unida al respeto y la experiencia. Y genera deseo. Un deseo no platónico. Salvo en las zonas de mayor influencia del cristianismo y el Islam todavía hay influencia de la tradición matriarcal que ofrece mucha libertad a estas mujeres experimentadas. Lo que, en algunos grupos, les permite eligir su compañero sexual, que no tiene porque ser su marido, o tener varios amantes jóvenes que pueden convertirse incluso en “concubinos” fijos. “No se habla de ello, pero se acepta socialmente”.

Una infancia que le hizo rebelde

Nacida en Douala (Camerún) en 1961, tuvo una infancia dura, marcada por las tragedias familiares, a la sombra de una mujer fuerte, su abuela, que nunca le permitió que los temores la dominasen.

Esta energía se convirtió en rebeldía frente a la sociedad. “El llamarme Calixthe, un nombre que habitualmente es de hombre, me permitió entrar en un liceo orientado a las ciencias”, explica. “Logré aprobar el examen de admisión, pero no lo habrían reconocido de saber que era una chica”. Incluso intentaron convencerla de que “se cambiase a un instituto femenino, en el que podría estudiar algo de literatura pero sobre todo ciencias domésticas”. De esta forma se acostumbró a ser la única mujer en un mundo de hombres. “Tuve que pelear mucho”.

A los 16 años dejó Camerún y emigró a París, donde reside actualmente. Desde el principio no lo tuvo fácil en el mundo literario. “Hace 25 años, cuando envié mi primer manuscrito se interesaron por él cuatro editores, pensando de nuevo que era un hombre, pero al verme casi se desmayan”. En ese momento el hecho de ser mujer, de origen africano y además, reconoce sin pudor, “guapa”, hizo que su vida “se convirtiera en un auténtico infierno”. Se sintió acosada y lo tuvo que pagar “muy caro en la vida personal”. Sufrió el ser objeto de fantasías morbosas “de origen colonial sobre la mujer negra y su sumisión sexual al hombre blanco”.

Buena conocedora de España -vivió en Málaga en los años 80- cada vez que vuelve se siente sorprendida por “la rapidez con la que cambia la sociedad y lo dinámica que es”. Es un lugar “vivo”, mientras que considera que Francia, su patria de adopción, sufre un excesivo inmovilismo con una elite que añora el pasado. “Se habla mucho, pero nadie quiere cambiar nada. Incluso a los de fuera de París, por ejemplo, un escritor que venga del sur se le mira por encima del hombro”.

Una parte del año la sigue pasando en su país de origen para no perder el contacto con sus compatriotas, donde se ha convertido en referencia, sobre todo para las jóvenes que quieren seguir los estudios y sufren una presión muy fuerte de la familia. Beyala es también conocida por su lucha a favor de los derechos de las minorías en Francia. Así, entre otros movimientos, lideró las manifestaciones para lograr que hubiera algún presentador africano en la televisión francesa. “Algo simbólico, pero importante” porque de nuevo volvemos al tema de las referencias, de los modelos positivos. “Sin visibilidad desapareces. Eso crea confusión y rabia”.

calistxe conferencia4

Desde 1987 no ha dejado de escribir y cuenta con veinte novelas traducidas en el mundo entero entre las que destacan “Los honores perdidos” (1997), “África en el corazón” (1998), y “Mujer desnuda, mujer negra” (2004). Ha obtenido prestigiosos galardones como El Gran Premio de la Academia Francesa y del África Negra. Ha recibido asimismo del gobierno francés la distinción de Caballero de la Artes y las Letras. Un reconocimiento a que tanta batalla “ha merecido la pena”.

Beyala, que también ha sido autora de diversos guiones, está próxima a dar el salto a la dirección. “Ya esta todo dispuesto y podré comenzar mi proyecto a principios de noviembre”. Se trata de una película documental que rodará entre París, Nueva York, Bélgica y Camerún. En el abordará la historia de Africa a través de la música del camerunés más universal: Manu Divango.

Fuente: Aloa Comunicación

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Autor: giovaretino

Antropología y Sociología han sido mis campos profesionales y el saber que ha ocupado una buena parte de mi vida. Este blog está dedicado al cuerpo y sus símbolos.

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